29 septiembre 2010
por MA3

Esta mañana me he levantado con ese extraño sentimiento interno de saber que hoy en España había convocada una huelga general y que por tanto, el curso de mi día se convertiría en una incógnita. Ya desde antes no me creía la huelga, y no por rebeldía o falta de solidaridad, como me acusarán algunos, sino por varias razones distintas. La primera de ellas es que, como muchos sabrán, ahora estoy en limbo de la tramitación de mi permiso de trabajo, y como con huelga o sin ella, la administración española parece que siempre estuviera en huelga, no recibiré respuesta hasta enero…¿entonces? ¿puedo secundar huelga cuando, como diría un colega, soy invisible? Los idealistas me dirían que sí, que debo hacerlo, pero mi idealismo utópico murió hace tiempo, cuando conocí al hombre. La segunda razón -aunque con la primera sobra- es porque no me creo a los sindicatos.
No me creo ni sus videos descalificativos, ni sus “piquetes informativos”. Los videos no me los creo porque caer en el insulto me parece una carencia de ideas, y las únicas que reflejaron en la dichosa serie de videos fue la de una lucha de clases arcaica, donde el empresario es el demonio y el trabajador la humilde víctima. Ni todos los trabajadores son víctimas, ni todos los empresarios unos cabrones. Esos videos donde salía el chiquilicuatre -o el actor que lo interpretaba por lo menos- dibujaban un empresario que poco menos era un xenófobo, acosador sexual, y esclavizador… desde luego, un Amancio Ortega, que tanto trabajo ha dado -porque es empresario y no angel de la guarda- se habrá cabreado con el video. Yo, que tengo padres empresarios, me cabree con el video. A mi, además, se me compra con ideas, no con videos de primero de carrera. Como diría el filósofo francés Bernard-Henry Lévy: el socialismo murió en 1969 … y esto que vemos ahora es el pataleo de un resquejo moribundo de aquello que ha quedado…Desde mi punto de vista, en este país -y en mil otros- en el que llevo 7 años, se habla mucho de democracia, pero no se sabe qué es democracia. Y ejemplo de ello son los famosos “piquetes informativos”.
¿Qué tiene de informativo un grupo de gente tirando piedras? “Te informamos de que te vamos a reventar la cabeza o el coche si vas a trabajar”… esa es la única información que dan. Y hoy no ha sido al contrario. Si la democracia son derechos, y los sindicatos reclaman su derecho a la huelga, hay otras personas que no les creen -como yo- y reclaman su derecho a trabajar. Pero no, eso no puede ser, al menos para los sindicatos. Ante una carencia absoluta de ideas y de incapacidad para convencer a los trabajadores -a quien supuestamente representan- deben recurrir a la violencia para que parezca que la huelga ha sido un éxito… porque una huelga tiene éxito si paraliza el país. Y solo se paraliza de dos formas: Consiguiendo un seguimiento masivo de la población a través de las ideas, de convencerlos de que lo que se está haciendo está mal, de representar a los trabajadores de forma verdadera convirtiéndose en líderes sindicales o ante la imposibilidad de persuadir a la población, organizar piquetes violentos para coartar el derecho a trabajar de las demás personas. Si los sindicatos fueran de verdad entidades de representación con ideas y argumentos no serían necesarios los piquetes pues el país se paralizaría porque la gente secundaría la huelga de forma voluntaria y no obligados…como quieren hacer estos señores. A mi personalmente lo de los servicios mínimos y los piquetes me parece una estupidez…el que quiera va y el que no no va…eso es democracia, no lo que nos venden. Así que señor Toxo, Méndez, toda la cúpula del gobierno e inutil oposición del PP…por favor, déjen de mangotear la palabra democracia, si no tienen ni idea lo que significa…no secundo la huelga porque no creo en ninguno de estos tres actores, y tampoco en los trabajadores porque si tanto les jodía la huelga…¿porque no salieron antes de que se aprobara la reforma? ¿Porqué esperar a que pasara el verano para hacer huelga? Todo, todo, absolutamente todo, son mentiras… y más tontos los que se las creen.
Y no creo en la huelga, ni en los sindicatos, ni en el gobierno, porque como a mí, como inmigrante, nunca me han regalado nada, absolutamente nada, ni me deben nada, ni les debo nada… más adelante, hablaremos. Entiendo que la gente quiera hacer huelga, la reforma laboral es dura, pero también entiendo, y sé, que la sociedad española se ha acostumbrado por encima de sus posibilidades, y esto es culpa de todos… así que también habría que mirar pa’ dentro y no solo apuntar culpables… porque al final, siempre tenemos un poco de culpa. Seguro que esos que hoy tiraban piedras no estaban libres de pecado. ¿Quien soy yo para juzgar? Nadie. Pero es lo que he visto en todos estos años… me encanta España y la gente, pero también sé que muchos quisieran vivir del cuento, suyo o del de al lado, y eso, chavales…can not be. Lo siento, pero hay que trabajar, trabajar, y trabajar.
Entiendo que los jóvenes nos preocupemos por jubilarnos a los 67 años… no mentiras, eso no lo entiendo. Si soy sincero, personalmente me la re-suda lo de la jubilación a los 67 porque tengo 25 y eso me pilla muy lejos. prefiero vivir el presente que el futuro… y porque, ante todo, espero llegar a viejo sin tener que preocuparme por vivir de las subvenciones y/o pensiones del gobierno… Protestaría por las condiciones laborales de los jóvenes, porque son ridículas, protestaría porque a los becarios los tratan como una mierda en muchos sitios…pero cuando planteas estas protestas, nadie quiere protestar, porque “si protestas, ahí si no te cogen ni de coña…” ¿So, what the fuck?
Eso sí, esta mañana mi reloj empezó la huelga a las 00:10 de la mañana. Sin reloj, y sin ganas de huelga me fuí a la piscina municipal. No tenía mucha esperanza de que estuviera abierta, pero, ¡Oh, sorpresa! estaba abierta, y además, vacía. Los baños no olian a meado fermentado y la piscina estaba más fría que de costumbre…me imagino que la razón era que mis compañeros deportistas matutinos, cuya media de edad ronda los 80 años, estaban de huelga… hasta para ir a nadar y el agua no se había calentado con los meados colectivos, y los míos poco calor dan. No había nadie… qué delicia. Tuve un carril “just for me” sin tortugas humanas -con mejor forma física que yo, he de reconocer- que me frenasen. Las duchas desiertas, tanto así que estuve más de 15 min duchándome -INSENSATO!! GASTANDO AGUA- y luego, después de dos horas de deporte, al salir, respiraba la tranquilidad de las calles más o menos vacías. La Gran Vía la habían cortado, y eso que yo he pagado mi derecho a circular, pero bueno, esto es la democracia y el derecho a la huelga, por encima de cualquier otro… parece. Volví a coger la M30, como todos los días, y sin problemas. Una buena mañana, después de todo. Y al llegar al curro mis compañeros, que se tuvieron que comer el marrón de estar a las 4am en las cocheras del metro, me dijeron que todo había sido más “paripé” que una huelga en condiciones…ahora a ver cómo cada medio lo adapta a su público y editorial.
Por mi parte, me iré a comer tranquilamente y esta tarde, a las 18:30 me daré un paso por la manifestación que habrá de Neptuno a Sol…para ver el seguimiento y contarlo en la noche en la segunda parte de este post, que prometo, será escueto…
Hasta pronto…
MA3
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