¿Qué ha pasado esta semana? 17-23 de mayo
24 mayo 2010 3 comentarios
Una vez más llego tarde al final de la semana. Espero que dentro de dos semanas no tenga que volver a fallar a mi cita. De todas formas, aquí estoy, y aquí está el mundo, sorprendiéndolos una semana más con sus maravillosos enredos.
En Estados Unidos la semana pasada se celebraron las primarias en Pensylvania, en Kentucky y en Arkansas. En los tres estados ganó el candidato de la extrema derecha americana o ultraconservadora – como le llaman allí – el famoso partido llamado Tea Party, o la fiesta del té, para aquellos que no estén familiarizados con el inglés. Los americanos ya han puesto el grito en el cielo. Obama está prácticamente fuera de la Casa Blanca y los Republicanos tienen un duro competidor; sobre todo si tienen en cuenta que la MILF republicana y ex fórmula de McCain, Sara Palin, simpatiza con tal partido. Pero al final, como muchas americanadas, esto quedará en una anécdota. EE UU está creciendo, se está recuperando, y aunque nadie se de cuenta, Obama ha cumplido dos de sus promesas electorales más ambiciosas: La reforma sanitaria y la reforma financiera. Cuando llegue el momento sus asesores de campaña sabrán sacarle partido. En noviembre, si las cosas siguen a este ritmo, EE UU estará otra vez encarrilado y las flores serán para Barack y sus reformas, entre otras cosas.
En Europa lo más destacado, además de la crisis, que ya aburre, fue la cumbre UE-Latinoamérica que se celebró en Madrid. Como ya comenté en el post dedicado a este tema, se consiguió lo que ya se sabia: firmar acuerdos comerciales entre la UE-Centroamérica, UE-Perú y Colombia y UE-Mercosur, siendo este último el más conflictivo de todos. Pero la cumbre no nos dejó solo eso, también unas cuantas joyas, que molestaron a algunos compañeros españoles, quienes me dijeron: Además de venir a Madrid y joder el tráfico, nos vienen a tocar los cojones…Puede ser. Depende desde donde se mire. La Kirchner le pidió a ZP que revisaran las “medidas discriminatorias” que se estaban aprobando en Europa, y puso como ejemplo a su país, que iba a regularizar 700.000 inmigrantes entre bolivianos, uruguayos y paraguayos. Si bien no le falta razón, también debería haberse enterado la presidenta de Argentina que esas “medidas discriminatorias” las están tomando los gobiernos de algunos países contra inmigrantes de países musulmanes. En otras palabras, es un conflicto cultural y religioso. Nosotros “los sudacas” somos los que menos afectados nos vemos por estas medidas. Por otro lado, Lula defendió a ZP y dijo que este pobre estaba pagando por una crisis que no era suya. Tampoco le falta razón. Pero también se le olvidó decir que Zapatero lleva más de dos años eludiendo la crisis, con el discurso de “aquí no pasa nada” y todo por no echarse a los sindicatos encima. En otras palabras, Zapatero también tiene la culpa. Y finalmente el querido Evo en un magnífico castellano – que solo él entiende – dejó caer que tenía pruebas de que una fundación del PP estaba contra él, o no se qué…la verdad, después del pollo, poco caso hay que hacerle a este hombre. En fin, así terminó la cumbre. Uribe no hizo mucho escándalo, seguramente porque estaba disfrutando del hotel Intercontinental que prácticamente cerraron para la cumbre. Lo que hace el dinero…nuestro dinero.
Por otro lado, en Tailandia el ejercito aplastó a los camisas rojas después de casi dos meses de protestas. Próximamente me publicaré un artículo “didáctico” explicando ¿qué es lo que ha pasado en Tailandia? Y lo cierto es que esto no ha acabado aquí. Lo podrán leer aquí y en Global Affairs.
Finalmente habría que destacar el vía crucis de Irán y su plan nuclear. La semana pasada asistimos a un nuevo capítulo. Antes de venir a Madrid, el presidente de Brasil, Lula, viajó a Teherán donde se encontró con Erdogan, el primer ministro Turco, y obviamente con Ahmadineyad, presidente de Irán. Pues bien. Irán llegó a un “acuerdo” con estos dos países para enviar uranio poco enriquecido (3,5%) y recibirlo más enriquecido (20%) y continuar de esta forma con su programa nuclear. Eso fue lo que se supo. Nada se habló del desmantelamiento de centrales nucleares, ni de restricciones. Un acuerdo y punto. Por unos momentos Lula se había convertido en el salvador de la crisis nuclear y Erdogan el pasaporte de Turquía a la UE. Tanto así que China y Rusia alcanzaron a ver plausible el acuerdo. Sin embargo, un día después nos volvían a sorprender con un borrador de acuerdo entre Washington, Moscú y Pekín para endurecer las sanciones contra Teherán. Algo vieron en ese acuerdo que no les gustó. Seguramente que se hayan saltado todas las normas y hayan obviado a los que mandan. Es cierto que Brasil es una potencia económica, pero esta falta de experiencia es de la que ya había hablado antes. No puedes hacer un pacto sobre uno de los temas más candentes a nivel internacional y saltarte a todos los países que mandan. Si, hay una jerarquía, nos guste o no. Son este tipo de actuaciones precipitadas las que le quitan puntos a Brasil a nivel internacional…¿Qué pensaba Lula, qué todos le iban a aplaudir? No es tan sencillo…El acuerdo era fácilmente interpretable como un tiempo que tenía Irán para despistar a la comunidad internacional acerca de su programa. Queda comprobado que el país carioca es una potencia económica pero no diplomática.
Han pasado muchas cosas más, pero con esto ya se pueden defender…hasta pronto,
MA3
En medio de la peor crisis de su historia reciente, España recibe estos días a los excelentísimos gobernantes de América Latina y alguno que otro de la UE. Según la tradición estas cumbres, ya sea G-7, G-8, G-2.0, G-20 o similares, los resultados concretos son pocos, y en su mayoría ninguno.
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