El miedo del trige celta…
17 noviembre 2010 2 comentarios

En menos de dos semanas parece que hubiésemos vuelto a la misma situación que hace unos meses, por allá en mayo, cuando el gran problema de Europa era Grecia. Después de aquel punto en el que el Ibex 35 nos daba dolores de cabeza cerrando en los 8.669 puntos, la UE salió al rescate de los helenos y las bolsas empezaron a remontar – a recuperar la confianza, hablando entre colegas- hasta alcanzar, en el caso del indicativo español, los 10.895 puntos, hace tan solo un mes. En cuestión de treinta días se perdió esa confianza y por momentos se perdió la barrera psicológica de los 10.000 puntos. La razón: Irlanda.
A simple vista, leyendo solo los titulares, la situación irlandesa y griega parecen iguales. Otra vez se habla de rescates, de ECOFIN, de la ministra Salgado jurando y rejurando que el caso español no es comparable y en definitiva, de miles de millones de euros…¿salidos de dónde? Pues de nuestro bolsillo. Otra vez se ha puesto sobre la mesa de la posibilidad de que los bancos pongan un poquito de dinero, y una vez más los banqueros han dado un salto. Hasta aquí todo igual. Pero en realidad ambos casos guardan sus diferencias.
En el esquema griego, por ejemplo, no había un fondo de rescate, que se dijo, después de aprobado, actuaría de manera automática en el caso de que otro país de la UE lo necesitase. No ha sido el caso. Irlanda se ha negado hasta el último minuto -ayer- a recibir el dinero de papá Europa; y hoy todavía se lo está pensando, aunque empieza a aflojar. Grecia en cambio, suplicó hasta el último minuto que el resto de países acudieran en su ayuda. Papandreus sabía que les era imposible salir a flote sin la inyección de dinero, costara lo que costara. Por eso fue tan obediente cuando decidió acatar todas las medidas que le exigía Bruselas – o Francfort, que es donde está el BCE – y recibió el préstamo con las manos abiertas, incluso sabiendo que los griegos se iban a echar a la calle. En ese entonces, fue Europa la que se lo pensó durante semanas antes de aprobar el dichoso fondo de rescate. Las bolsas se desplomaron y en La Moncloa alcanzaron a temblar. Estaban solos. Mamá Merkel tenía elecciones regionales en Westfalia y no se podía jugar el tipo.
Sin embargo esta vez el ECOFIN no se reunió para aprobar un plan de rescate, sino para acelerar las negociaciones -léase presiones- con el gobierno irlandés. No hay rescate que aprobar, pues el fondo ya está aprobado. El dinero está ahí… en teoría. Entonces, la pregunta es: ¿Por qué los irlandeses se niegan a recibir el rescate que le ofrece la UE? Algunos hablan de soberanía, pero la respuesta es mucho más simple.
A diferencia de los griegos, el comercio irlandés tiene dos grandes clientes: EEUU e Inglaterra, quien ha decidido entrar al trapo en esta ocasión. ¿Por qué? Recordemos que en el caso griego ambos se hicieron más bien “los de las gafas”, o sea, los que ni veían ni entendían. Un par de declaraciones y ya estuvo. Durante aquellos meses Wall Street iba más o menos a su bola. Si aquí bajaban los selectivos, allí subían. Entonces, ¿Porqué antes no, y ahora si? El gran secreto del negacionismo de Irlanda está en su impuesto de sociedades. Es una de las claves de su “milagro”.
Amparados en la palabra “soberanía” – cosa que cualquier miembro de la zona euro ya ha perdido, más o menos, sobre su política monetaria – el gobierno irlandés tiene físico miedo a que Europa le obligue a revisar ese 12,5% que cobra como impuesto de sociedades. En Alemania es del 26,38% y en España de un 30%. En Malta, Francia, Bélgica e Italia, sus tipos máximos alcanzan el 35%, el 34,4%, 34% y el 31,4% respectivamente. Sí, han hecho bien los cálculos, allí es menos de la mitad de lo que se cobra en el resto de la zona euro. En otras palabras: Irlanda es el paraíso fiscal de la zona euro para las grandes sociedades. Multinacionales como Google, aplicando la ley, han estado desviando sus beneficios a “paraísos fiscales” como Irlanda para no tener que pagar la burrada que se paga en el resto de Europa. Y así es como ha rugido, hasta ahora, el tigre celta. ¿Esto que significa? Pues que países como España y Alemania han dejado de percibir millones de euros por culpa de esta política fiscal, y a los alemanes, que son los del billete, eso les jode, y ahora tienen una buena oportunidad de apretar las tuercas, por lo menos en este aspecto.
Irlanda habla de soberanía, pero también de orgullo, porque de aceptar la ayuda europea confirmarán que su modelo ha sido un fracaso, y un engaño. Así de simple…hay más – léase burbuja inmobiliaria, léase sistema bancario – pero aquí está el kit del meollo. Quedan días hasta que sepamos que va a pasar con el país de la Guiness, pero volvamos una vez más a mayo, y recordemos que entonces ya se hablaba de otros tres países que podrían caer: Irlanda, Portugal y España. El primero está a punto, el siguiente en la lista tiembla y el tercero ya ha recibido la llamada de Bruselas que le insta urgentemente a aprobar la reforma de las pensiones…tela, telita, tela!
Hasta la próxima
MA3

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