Los tiburones del mercado
22 noviembre 2010 Deja un comentario
Los mercados – o la bolsa – más que libertades que los dejen fluir, necesitan razones para especular. Esta es su naturaleza. Si esos índices bursátiles no tuvieran detrás un conjunto de brujas tejiendo suposiciones, no se moverían, y nadie ganaría dinero. Durante el último año Europa se ha convertido en el patio preferido para jugar a los dados, y la crisis, la excusa perfecta para los tiburones de la bolsa.
Las reglas son sencillas. En los productos más simples se trata de comprar barato para vender caro. En los más complejos, como Warrants o CDS, se puede apostar a que sube o a que baja. Pero quedémonos en los simples.
Antes de la popular crisis los indicadores globales estaban por las nubes. Era el momento para recoger beneficios, y se desató la crisis griega. Los grandes inversores, que hace un año habían comprado barato, vendieron sus posiciones y ganaron mucho dinero. Los medios, meros portavoces de los intereses de los peces gordos, exageraron una situación que no era incontenible. La ineficacia política puso su granito de arena dilatando la incertidumbre. Los mercados se hundieron. Al final Grecia se salvó y se recuperó “la confianza de los inversores”. Ballenas, tiburones y rémoras oportunistas aprovecharon para comprar barato. Los selectivos se fueron para arriba y cinco meses después salta el problema irlandés. ¡Esto se hunde! ¡Miedo! Y a vender. Las deudas soberanas se van por las nubes y se aprovecha para comprar a un jugoso interés. ¿Por qué si no, se siguen colocando las emisiones de deuda?
Otra vez lo mismo. Irlanda ha sido rescatada. Sí, las bolsas se han hundido hoy a sus niveles más bajos desde que vivimos la crisis helena. Moddy’s, que como todas las agencias de calificación, es privada, y favorece a los intereses de los suyos, bajará más de lo previsto su calificación sobre la solvencia irlandesa. Una vez más los políticos abonan su granito creando una crisis política interna, y en vez de la unión, tensan la cuerda para sacar su tajada. Pero a largo plazo se recuperará la famosa confianza. Las bolsas sumarán puntos básicos, y cuando sea oportuno estallará la desconfianza en Portugal. A vender y vuelta al círculo vicioso. Luego vendrá España.
El mundo financiero nunca se puede quedar sin tema para especular, como me dijo un amigo que sabe de esto. Y temas hay para aburrir. Desde la liquidez de los bancos hasta las reservas de petróleo o de arroz. Allí se va a ganar dinero, no a salvar el mundo; aunque nos vendan lo contrario. Comprad acciones ahora que están bajando -aunque en la bolsa nunca se sabe si se compra caro o barato- y déjenlas inflar que un pedacito del festín seguro pueden probar.
MA3
Aunque Wolfang Munchau, editor adjunto del FT, tiene razón al decir que 
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