Hoy me toca apoyar a Aznar
16 abril 2010 1 comentario
Ayer estuve en el Economic Ideas Forum, organizado por Centre for European Estudies, donde el ex-presidente del gobierno español, José María Aznar, cautivó a toda la audiencia con un magnífico discurso. Llegué al evento con la curiosidad que desperataba en mi la cantidad de acusaciones que he escuchado en su contra durante los años que llevo viviendo en España. Confieso que alguna vez lo he atacado sin saber, y que he escuchado a los jóvenes, atacarlo también sin saber muy bien por qué…yo creo que es por ese sentimiento, aun no superado, de la guerra civil. A Aznar se lo tacha de facha y a ZP de rojo, y nada más lejos de la realidad; los dos hacen parte del mismo costal. Seamos realistas, la guerra de ideologías ya ha terminado.
Sin embargo, hoy, cuando cumplimos cinco años de gobierno socialista, es evidente que las cosas están mucho peor que cuando Aznar salió del gobierno. Mil errores y críticas se le pueden achacar a este hombre de poca estatura pero mucho caracter, y lo cierto es que cuando dejó La Moncloa, España tenía superavit, la creación de empleo era la mejor de Europa y el milagro español era un modelo casi estudiado. Aquí es donde llegan las críticas. Muchos argumentarán que fue gracias a las ayudas de la UE y la burbuja inmobiliaria, pero los hechos son los hechos. También hay que recordar que cuando Aznar recibió el país, la tasa de desempleo era similar a la de ahora.
Yo hablo desde la mera observación del gobierno que me ha tocado vivir en mis seis años en la península.
Dentro de las joyas que nos está dejando el gobierno de ZP, están los millones de euros que se gastó el ministerio de Sanidad en vacunas de la Gripe A, de las cuales el 90% está en una nevera porque jamás fueron usadas y, por qué no, su polémica ley del aborto. Recientemente, y es lo que aquí me interesa, la negación de la crisis, que al día de hoy tiene a España con la mayor tasa de desempleo de la UE, con pocos brotes de mejora y un déficit que se ha comido todo el superavit que había en 2004.
Y es que si actualmente la oposición del PP es de risa, la gestión del Gobierno es para echarse a llorar. La política del Ejecutivo de ZP se puede resumir rápidamente. Con una crisis en curso, los socialistas han apostado por mantener la “paz social”, es decir, que los sindicatos no convoquen a una huela general. Para ello, han estado menguando las medidas para salir de la crisis a estúpidos bocetos como el Decreto Ley que se ha aprobado hace poco. En él se recoge una solución tan pintoresca como es que el abono de transporte desgrave del IRPF. Una persona media desgravaría aproximadamente 30 euros anuales…gracias!! Luego, otras medidas, como rebajar el IVA a las reformas en viviendas, siempre y cuando estén enfocadas a mejorar la eficiencia energética, no están mal. Sin embargo, como decía Aznar ayer, un gobierno, ocurrente como el de ZP, puede dictar medidas al azar, que es lo que parece hacer, sin sentar las bases de fondo. En otras palabras, construye la casa por el tejado, y no por los cimientos, que sería lo más lógico. ZP ha puesto sus esperanzas en el coche eléctrico, pero, ¿de qué nos sirve impulsar el coche eléctrico, si el 40% de los menores de 25 años está en paro? ¿Con qué dinero espera que se compren el famoso coche eléctrico? A este paso y con el nivel de educación actual, el peor de la EU, ni sabrán qué es un coche, y menos eléctrico.
Dentro de su “paz social”, ZP, y esto es incuestionable, ha decidido “proteger” a los ciudadanos de la crisis, regalándoles 400 euros, aumentado para esto el déficit, y, obviamente, subiendo los impuestos. Porque, ¿cómo mantiene un gobierno a sus ciudadanos desempleados? ¿De dónde saca el dinero para las pensiones, para los 400 euros, para el paro, si el 20% de la población está sin hacer nada? Del aumento de los impuestos. España terminará pareciendo Siria o Venezuela, donde la gente se consuela y se mantiene la “paz social” gracias a que el gobierno “regala” todo, pero los salarios se mantienen por los suelos. ¿Terminará ahorcando a los que les queda un poco de dinero para repartirlo entre todos? En ese caso, si señor, podría llamársele rojo en toda regla.
Ahora mismo España está entrando en una temible mentalidad de que en lugar de crear una empresa, lo mejor es hacerse funcionario para tener un salario fijo y el mínimo de riesgos. Pero no nos engañemos, 40 millones de personas no se pueden convertir en funcionarios, y entre más funcionarios, más dinero necesita el estado, y ¿de dónde lo va a sacar? De los impuestos. Una conversión camuflada al peor de los socialismos.
Señor presidente del Gobierno, baje usted los impuestos, reduzca la burocracia y átese los pantalones, reduzca el gasto público e incentive a la gente a “buscarse las uvas”, porque lo que les está dando es vino podrido. En lugar de pedir más dinero, déjele la platica a la gente e invierta en educación que es la única manera de crear nuevas industrias y de hacer de este país un lugar más competitivo. No mal acostumbre a los españoles. Lo que usted le está enseñando a la población es un paternalismo desmesurado y por tanto equivocado.
Esta es mi primera opinión sobre España en seis años, espero no empezar a perder amigos por ello.
MA3
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